La raiz de todo.

     Una vez te dije que no dejaría que tuviéramos algo más antes de que supieras acerca de mis problemas permanentes. En serio, eres importante para mi y no quiero que lo que tengamos, o lo que será, se acabe simplemente porque no he sido más abierta contigo. Me haces sentir cosas que jamás he sentido por alguien más, y me da mucho miedo perder todo eso debido a mi.

     Pero decir lo que tengo que decir jamás ha sido sencillo. Tristemente es algo que no he superado por más que me mienta a mi misma de que si lo he hecho. Las veces que lo he dicho han sido pocas. Una de esas personas ya no forma parte de mi vida, y la otra afortunadamente aún sigue estando para mi. Agradezco eso.

     Todas esas veces que lo he contado lo he hecho de forma distinta, y es porque trato de no dar detalles al respecto. Pero trataré de decírtelo todo a ti.

     Lo que yo llamo problemas permanentes lo podemos definir de otra forma como acoso sexual. Y lo sufrí mucho cuando era pequeña. En ese tiempo no lo veía de esa manera y se que debía hacerlo. Por lo que aún me culpo por todo lo que ocurrió, aún cuando a veces pienso que no fue mi culpa, se que lo fue.

     No sabría decirte cuando comenzó todo porque es algo que aún no tengo claro todavía. No sé cuando pasó de ser una persona a ser tres. Ocurrió cuando era muy pequeña, pero no se exactamente a que edad. Solo se que pasó y que jamás lo he olvidado.

     Recuerdo cada uno de esos tres rostros, se exactamente como son, como hablan, como se visten. Y lo sé porque de esos tres, dos aún los sigo viendo. Es más, a uno de ellos lo vi hoy. Verlos al rostro no es fácil para mí, pero es algo a lo que me he obligado a hacer. Sin poder decir nada, porque pienso que ya es muy tarde para decir algo.

     Te contaré una anécdota de cada uno de ellos, y esto si es algo que nunca le he dicho a nadie. Solo de pensar en ello me hace sentir que no valgo nada, cuando se que no es así. Pero es difícil no sentir eso.  No sabría decirte quién fue el primero, ni quien fue el peor.

     Dos de ellos trabajaban en la panadería de mi abuela. Se llamaban igual, por pura casualidad. Uno de ellos era el trabajador de limpieza y el otro ayudaba a mi abuela cuando ella decidía cerrar el negocio todas las noches. El primero siempre me miraba de manera perversa y es del que menos tengo recuerdos tan horribles. El segundo es otra historia. El recuerdo más nítido que tengo de él es cuando estaba en el baño de la panadería, yo estaba parada encima del inodoro porque era muy bajita, tenía los pantalones abajo y él tenía su miembro entre mis piernas. No estaba penetrandome, pero la sensación que tenía al sentir eso allí jamás se me va ha olvidar. No sé cuantas veces lo hizo porque mis recuerdos no son muy claros. Tanto así que a veces pienso que todo fue un sueño, pero después me doy cuenta que es imposible que un sueño dure años y me vuelvo a dar cuenta que todo fue real.
Recuerdo que él me regalaba juguetes que no estaban en buen estado, pero por alguna razón a mi me gustaban. Mi mamá los odiaba, por lo que siempre que me daba uno de nuevo, ella los desechaba. Antes me enojaba que hiciera eso, pero ahora me doy cuenta que me hizo un enorme favor inconscientemente al deshacerse de esas cosas.

     El último de ellos es del que más recuerdos tengo, y los que se me han hecho más dificiles de digerir. Era mi tío. Esta casado con la hija mayor de mi abuela. Mi tia no es tan cercana a mi, pero si la veo con frecuencia. A él lo veía más en ese tiempo porque él me llevaba al aeropuerto en las tardes cuando mi mamá trabajaba (que era prácticamente todos los dias). Ibamos solamente él y yo.

     Uno de las cosas que hizo y de las que más recuerdo fue cuando estábamos en su auto. Yo estaba en la parte de atrás, por alguna razón no quería sentarme adelante y él estaba en el asiento del piloto masturbándose mientras me veía a mi. Yo lo veía desagradable, y por eso jamás se me van a olvidar las palabras que me dijo en ese momento. Quieres probar? Anda, hazlo. Ya lo has hecho antes. 

     No recuerdo haber hecho algo así, de verdad. Pero vi tanta seguridad en él al decirlo que lo creí y lo sigo creyendo. Creo haber hecho algo aún cuando no lo recuerdo para nada, y es que hay tantas lagunas en mi cabeza por el tiempo en que ocurrió que cualquier cosa que me haya dicho la hubiese creído. Aún lo hago.

     Otro recuerdo de él fue cuando ya habíamos llegado al aeropuerto. Estábamos en el estacionamiento de servicio, en el auto. Recuerdo que el me estaba tocando la entrepierna debajo de mi vestido y decía que faltaba un poco más. En ese tiempo no lo entendí, pero ahora sí. Era aún tan pequeña en ese entonces que no podía ser penetrada aún. El quería hacerlo, por lo que esperaba a que mi cuerpo estuviera un poco listo para eso.

     Hasta este punto de lo que he escrito ya empiezo a sentir esa sensación de no querer contarte nada de esto. No porque no confíe en ti, sino porque todo lo que ha pasado me hace sentir que no soy una persona completa, en el sentido de que hay algo que esta mal en mi. Algo que no se como reparar aún o si alguna vez llegaré a hacerlo. Pero de verdad siento que debes saber todo esto.

     Aún hay cosas que contar acerca de esto, y quiero que las sepas también. No había dicho esto antes porque creía que era un tema que era mejor hablarlo en persona. Quería hablarlo de esa forma contigo. Pero para entender las razones por las cuales a veces me comporto contigo, tenías que saber todo esto primero. Al menos la mayoría.

     Después de que todo eso ocurrió no pude confiar más en un hombre. Sea quien sea, aún cuando JAMAS me diera razones para desconfiar nunca volví a ser tan abierta como ahora trato de serlo contigo. Siempre pienso que todos me van a hacer daño de la misma forma que ellos me lo hicieron cuando era pequeña. Sin importar quién sea, mi padre, mis primos, mis tíos, mis amigos, conocidos... no importa quién, algún recuerdo llega a mi mente y los relaciona. Tuvieron que pasar años para que yo dejara de desconfiar tanto en todos. Por eso se me hace difícil mostrarme cómo realmente soy. Porque pienso; por qué ser yo misma si se que no los dejaré formar parte de mi vida? Por que dejarlos saber algo que no quiero que nadie sepa? Porque sé que me definirán por lo he hecho.

     No quiero la compasión de nadie. Jamás me ha gustado sentirla por alguien, menos voy a querer que alguien la sienta por mi.

     Después de vivir tantos años de esta forma, ya no conozco al distinto. Aprendí a tragarme mis sentimientos y superar todo lo que me pasa por mi misma. Se que no es bueno, pero es lo único que se hacer. Mostrar eso es algo que muy pocas veces he hecho en mi vida, y no me he sentido bien al hacerlo. No sé cómo compartir mi dolor, mis alegrías, mis miedos. No sé si decir lo que siento es bueno o malo. No sé cuando el momento es adecuado para hacerlo. No sé nada de dar o recibir porque hasta ahora no habia dado lo suficiente como para que las personas supieran como era realmente y tampoco había dejado que una persona se quedara tanto tiempo como para recibir algo especial de ella. 

     A pesar de eso, he tratado de demostrar más con acciones que con palabras lo que siento. Pero sé que eso no es suficiente. No soy muy buena con las palabras, y menos en expresarme. Al decir algo primero pienso muchas veces en si de verdad vale la pena decirlo, y con la mayoría de las personas siempre trato de ocultar la verdad de lo que siento.  

     Pero ahora, soy muy sincera al decirte que te amo. Todo lo que he recibido de ti para mi es maravilloso. Cada mensaje, cada foto, cada video, cada audio. Cada una de esas cosas me hace sentir completa como no tienes una idea. Tu me haces sentir asi; algo que no había sentido antes. Y sentir todo eso me da mucho miedo, porque es algo tan desconocido para mi que no se como vivirlo. No sé como actuar ni que decir, porque me deja sin palabras. A veces crees que soy algo seca y tardo al escribir, pero es porque la verdad no se como enfrentar situaciones así. No es porque no me gusten o porque no les doy importancia. Cualquier cosa que provenga de ti es muy importante para mi.

     Escribir todo esto me ha llevado horas. Y ha sido difícil porque, al escribir todo esto, he vuelto a recordar todo lo que he tratado de olvidar. Siempre ha sido una carga que he llevado por mi misma cada día de mi vida, algo que recuerdo todo el tiempo aun cuando no quiera hacerlo. No quiero que esto se convierta en la carga de alguien más. Y no sé porqué siento que también se convertirá en la tuya si decides estar conmigo.

(Este escrito no ha sido editado ni revisado. No es algo que quiera volver a leer).

14 de Mayo de 2020

                                                                           CS.

Comentarios