El chico que perdí y creí ganar.

     Siempre al comenzar alguna clase de escrito, las palabras desaparecen por un momento de mi mente. Como si mi yo inconsciente no quisiera plasmar ninguno de mis pensamientos de cualquier tipo. Se vuelve algo difícil al principio porque debo obligarme a hacerlo y ya después con el tiempo solo escribo lo que llega a mi mente de forma rápida.


     Muchos de esos pensares llegan de manera repentina y desaparecen de igual manera. Por eso, lo que plasmo solo son trozos que quedan de recuerdo o que tardan menos en irse.  Es muy complicado y doloroso tener tantas cosas cogestionandose una encima de otra en tu mente que te perturban día a día, y que tratas de mantener bajo un suelo de vibrio frágil que tiende a resquebrajarse cada vez más, hasta que llega a un punto donde simplemente se rompe y caes en todo eso que mantenias aislado de ti.

     De esa forma caemos de nuevo en lo que queríamos olvidar y empezamos a recordar todo aquello que creímos superar, pero que nada más manteníamos lejos para no verlo.

     El error que se comete siempre es en creer que habrá alguien más que caerá contigo y aligerará la carga de pensamientos que llegan, como si ese fuese su propósito, pero esa no es la verdad. Lo cierto es que debemos cargar con ello de forma solitaria y nadie puede ayudar a aligerar esa carga, porque es nuestra, no de nadie más.
Yo también creí que con otra persona mi carga se volvería menos, lo que me permitiría respirar más, vivir más. Todos creemos que de cierta manera no estamos solos en esto de la autosanación. Lo real de todo esto es que es algo que debemos hacer solos. Aprender a sanar, a superar, a seguir adelante y dejar de pensar tanto en cosas que solo oscurecen el alma, son aspectos que solo podemos aprender de nosotros mismos. No todos superamos de igual forma y siempre al principio caemos en esta etapa de negación donde pensamos; oh, no fue tan difícil sanar después de todo. Ahora me siento mejor. Lo cual no es verdad porque en ese punto aún no hemos sentido todo lo que debemos sentir para superarlo, y vendrán peores etapas en donde querrás simplemente desaparecer para dejar de sufrir.

     La idea de vivir no solo radica en experimentar las cosas buenas, porque la vida no está hecha de solo felicidad y buenos deseos. Eso es solo una pequeña parte del sufrimiento, desesperanza, tristeza, desolación, traición, enojo, lujuria y demás cosas que también forman parte de la vida en si, de cada quien. Todo eso debemos vivirlo si queremos permanecer aquí. Suena a que son muchos problemas los que se vendrán y puede ser verdad, pero todo eso que no queremos experimentar será lo que nos hará atesorar lo que realmente importa, que son los buenos momentos. Es un precio que se deba pagar, no es algo nuevo.

     Para los que aún seguimos aquí, la lucha que debemos enfrentar desaparecerá con el tiempo. Por supuesto que vendrán otras que las suplantaran, pero al menos estaremos un poco más preparados.

     Recuerden que la palabras que están escritas aquí fueron hechas por una persona que está completamente rota y que aún le falta vivir muchas cosas. No sé si lo que escribo es lo correcto o no, y sinceramente no es algo a lo que le tome importancia ahora. Talvez en un futuro si, pero lo que busco ahora es no enfocarme en lo que pasará, sino en lo que esta ocurriendo ahora mismo.

Mi presente. 
(El pasado escrito no ha sido editado ni lo será).

28 de Agosto de 2020

                                                                           CS.

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